Si gestiona una flota de vehículos eléctricos, el mantenimiento de estos puede resultar hasta un 40 % más económico que el de los vehículos de gasolina. Además, el coste de la electricidad necesaria para recorrer 24.000 kilómetros (15.000 millas) puede ser, en promedio, un 70 % menor que el de la gasolina. Dependiendo del tipo de instalación, existe el beneficio de ser reconocido como una empresa que prioriza las energías renovables. Por último, dado que los vehículos eléctricos no generan emisiones, son más limpios y silenciosos, lo que beneficia la salud y la seguridad de los empleados.